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La biblioteca de los libros rechazados de David Foenkinos

La biblioteca de los libros rechazados de David Foenkinos
La biblioteca de los libros rechazados de David Foenkinos
Hoy toca hablar de un libro al que le tenía muchas ganas y por eso fue una de las adquisiciones de la Feria del Libro de Madrid. Concretamente, el último día que estuve, a las 21:30 mientras estaban cerrando la caseta de la editorial (sí, me costó decidirme). Había oído hablar maravillas de él, todos los blogs que lo reseñaban lo ponían por las nubes así que las expectativas estaban bastante altas. A eso hay que sumarle que ya me habían recomendado a este autor y su libro La delicadeza. Claro, con unas expectativas tan altas lo normal es que pase lo que me pasó pero os voy a hablar primero de qué trata la novela.

Resumen

Un buen día el bibliotecario de una pequeña localidad francesa, Crozon, ubicada en Bretaña decide crear una sección para acoger los libros rechazados por las editoriales y crear así la biblioteca de los rechazados en su versión francesa tomando como ejemplo una estadounidense que se había realizado años antes.

Años después, una joven editora pasa sus vacaciones de verano en Crozon junto a su marido escritor y, por casualidad, visitan la biblioteca de los libros rechazados. Allí encuentran una obra maestra aún desconocida: Las últimas horas de una historia de amor, escrita por un tal Henri Pick. Tras investigar un poco descubren que Pick falleció dos años antes y regentaba una pizzería junto a su viuda, Madeleine, quien asegura que su marido no había leído un libro en su vida. ¿Llevaba una vida secreta y se dedicaba a leer y escribir cuando estaba solo?

Con este misterio detrás y una gran campaña de publicidad el libro se convierte en el lanzamiento editorial del año con un gran éxito de ventas en pocos días. Esto provoca grandes cambios en la vida de muchas personas que tienen alguna relación con él: su viuda, su hija, la editora, el marido de la editora, la actual bibliotecaria y hasta de Jean-Michel Rouche, un crítico literario en horas bajas que duda de la versión oficial ¿De verdad puede escribir un libro así alguien que no ha leído nada en su vida o es solo una campaña de marketing?

Crítica

Como os decía al principio, tenía unas expectativas muy altas con este libro. Para mí, cualquier libro que trate de libros, escritores, bibliotecas, librerías o editoriales sube muchos puntos en la lista de "libros pendientes de leer", que crece cada día más, todo hay que decirlo. Por un libro cuyo argumento gira en torno a una biblioteca de libros que las editoriales han rechazado, no me lo podía perder, llamadlo deformación profesional si quereis.

Sin embargo, la primera impresión al leer las primeras páginas es que era un libro lento. No me malinterpreteis, no es una crítica, simplemente esperaba que las cosas trancurrieran más rápido y fuera un poco más ágil desde el principio. Quizá la culpa es mía por estar acostumbrada a libros de acción en los que suceden cosas continuamente y hacen que te enganches desde la primera página. Quizá, también, debería haberlo esperado ya que esta "lentitud" ya la he sufrido en otras muchas novelas francesas que he leído (no todas, se salvan las novelas negras de Pierre Lamaitre) así que la identifico como un rasgo típico de la literatura gala. Es lo mismo que si espero que las novelas de Jane Austen sean ligeras y hubiera tantas descripciones. No, cada autor tiene su forma de escribir y hay que aceptarlo tal y como es y disfrutarlo en su esencia, sin prejuicios ni comparaciones. En resumen, me costó al principio que fuera tan lento pero según vas leyendo las páginas y te metes en la historia, empiezas a degustar la cadencia y las reflexiones en torno a los personajes y sobre cómo les cambia la vida el descubrimiento del libro.

Esto nos lleva a otro de los aspectos más interesantes de la novela: los personajes. Desde el primer capítulo en que conocemos a Gourvec, el bibliotecario que decidió crear la biblioteca y a su ayudante, Magali, nos damos cuenta de lo peculiares que pueden llegar a ser lo que después corroboraremos con el resto como la editora, su marido escritor y la familia de Henri Pick. En cierto modo, podemos encontrar en ellos los estereotipos esperados pero con una ironica crítica hacia estos que te hace sonreir en más de una ocasión. En cierto modo, hay partes que se puede considerar una burla hacia el mundo editorial y cómo en ocasiones en algunos éxitos de ventas son más importantes la forma en que se ha escritoque el fondo del libro.

Es un libro inteligente que, poco a poco, te va ganando para apreciar la buena escritura del autor y el humor sarcástico que se esconde entre sus páginas. Además, disfrutarás de la historia que poco a poco se va creando en torno al libro y de la investigación del crítico literario Jean-Michel Rouche para tratar de descubrir cómo pudo Pick escribir este libro. Eso sí, como ya avisaba Mónica Serendipia en su blog, el epílogo es insalvable. ¿Cómo puede destrozar así ahora historia con un final tan perfecto? Yo lo leí bajo esta advertencia y firmo debajo de su opinión, no lo leáis, es completamente prescindible. Si lo hacéis, haced como yo y olvidadlo, pensad que ese no es el final, quedaros con todo lo anterior.

Calificación

Citas

Según él, de lo que se trataba no era de que nos guste leer o nos deje de gustar, sino más bien de saber cómo hallar el libro que nos corresponde. A todo el mundo le puede encantar leer si se cumple la condición de tener en las manos la novela adecuada, la que nos va a gustar, la que nos va a decir algo y que no podremos soltar.
Cuánto le habría gustado a Gourvec que la fundó. Le agradaba que se interesasen por su biblioteca. Era la obra de su vida, como quien dice. Convirtió los fracasos de los otros en su propio triunfo.
Seguramente se sentiría muy orgullosa de haber sido la compañera del hombre que había escrito aquella novela; siempre podría decir que ella había sido su inspiración. No hay edad para empezar a ejercer de musa.
Los lectores siempre se encuentran a sí mismo, de una forma o de otra, en un libro. Leer es un estímulo completamente egoísta. Buscamos inconscientemente lo que nos dice algo. Por muy estrambóticas o improbables que sean las historias que los escritores crean, siempre habrá lectores que les dirán: «¡Increíble! ¡Ha escrito usted mi vida!»
Deambulando por aquella ciudad a un tiempo moderna y llena de cicatrices del pasado, había asumido que era posible dejar atrás los destrozos, no olvidándolos sino aceptándolos. Era posible construir una felicidad sobre un telón de fondo compuesto por sufrimientos. Pero resultaba más fácil decirlo que vivirlo y los seres humanos disponían de menos tiempo que las ciudades para volver a edificarse a sí mismos.
Pick acabó estando en boca de todos, convertido en el símbolo de lo que sueñan quienes aspiran a que algún día les reconozcan el talento. ¿Quién podría creer a los que dicen que escriben para sí mismos?
Las palabras siempre tiene una meta, buscan la mirada ajena. Escribir para uno mismo sería como hacer el equipaje para no marcharse.
Eso es lo bonito de las lágrimas: que pueden tener significados opuestos. Se llora de dolor, se llora de felicidad. Pocas manifestaciones físicas tienen esa identidad de dos cabezas, como para materializar la confusión.
Al fin y al cabo, apenas lo conocía. Qué más daba, sencillamente se limitaba a vivir uno de esos momentos tan escasos en los que el mañana no importa; en los que solo la fuerza del presente decide nuestra vida.
Por mucho que se racionalicen las cosas, siempre es el cuerpo el que decide cuánto tardan en cicatrizar las heridas afectivas.
La vida tiene una dimensión interior, con historias que no se materializan en la realidad, pero que no por ello dejamos de vivir.

Comentarios

  1. !Hola!

    El otro día estuve a puntito de comprarlo, pero tengo tantos en casa por leer que pensé: contrólate... Pero tarde o temprano se vendrá conmigo, me parece muy interesante.

    Por cierto, he visto que estás leyendo Pan de limón con semillas de amapola, tengo muchas ganas de saber qué te parece :)

    ¡Un beso enorme y que tengas buen finde!

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Ay, si no fuera por ese autocontrol cómo tendríamos nuestras estanterías. Mi compra con este fue así, por impulso. Seguro que cuando lo tengas, te gustará.
      "Pan de limón y semillas de amapola" me está gustando bastante aunque me queda medio libro. Te va a tocar esperar unas semanitas para leer mi opinión, pero de momento, es muy positiva.
      Un besote!

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  2. ¡Hola! ^^
    Encuentro el argumento muy interesante, y a mí también me atraen los libros con esta temática, pero una de las cosas que menos me gusta de una historia es que sea lenta. Principalmente porque no tengo mucha paciencia, y si no me engancha, es fácil que lo abandone. De todas formas la oportunidad se la voy a dar, pero no todavía. En estos momentos prefiero lecturas más ligeras.

    Besos!

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    Respuestas
    1. Todo es cuestión de gustos y de sensaciones. Tal vez a ti no te pareza tan lento. De todas formas, me parece bien que le des una oportunidad.

      Un besillo

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