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Mendel el de los libros de Stefan Zweig

Mendel el de los libros de Stefan Zweig
Mendel el de los libros de Stefan Zweig
Soy consciente de que soy una lectora de literatura comercial. No descarto nunca un libro cuya sinopsis me llame la atención, aunque sea un best-seller. Sé que hay mucha gente que los rechaza y, al menos, deja pasar un tiempo para leerlos. Es más, seguramente me enfrente con más cautela a un clásico o a un autor de prestigio, y por ello, me cuesta más darles una oportunidad. Por eso, aunque había visto buenas críticas de algunos libros de Stefan Zweig, nunca me había animado con él hasta que estas Navidades un buen lector me volvió a hablar bien de sus libros. Unas semanas después, Cris de @bajolapieldeunlector reiteró su admiración por el escritor austrohúngaro y pensé que tantas recomendaciones no pueden ser casualidad y decidí probar suerte con Mendel el de los libros.

Resumen editorial

Escrito en 1929, Mendel el de los libros narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. Con su memoria enciclopédica, el inmigrante judío ruso no sólo es tolerado, sino querido y admirado por el dueño del café Gluck y por la culta clientela que requiere sus servicios. Sin embargo, en 1915 Jakob Mendel es enviado a un campo de concentración, acusado injustamente de colaborar con los enemigos del Imperio austrohúngaro. Un breve y brillante relato sobre la exclusión en la Europa de la primera mitad del siglo XX. del café Gluck y por la culta clientela que requiere sus servicios. 

Crítica

Lo reconozco, me aproximé con miedo a este libro. Como no lo tenía en mi biblioteca, lo pedí por préstamo interbibliotecario y cuando me llegó, lo cogí con miedo. ¿Tan maravilloso me decían que era y sólo tenía poco más de 50 páginas? ¿Sabría valorarlo yo o me pasaría como con otros similares en los que no me acabo de encontrar?

Por otro lado, estaba deseando probar a ver qué tenían los textos de el tal Stefan Zweig. Además, tengo que admitir que no conocía nada más que el título del libro, no había ni querido mirar la sinopsis, no sabía ni de qué trataba. Pero, nada más empezar, no pude parar de leerlo. 

Sólo con la entrada del narrador en ese café Gluck y su intento de recordar de qué le suena ese local hasta que evoca la primera vez que cruzó el umbral de la puerta y conoció al peculiar señor Mendel. Un librero de viejo particular, proveniente de Galitzia que cada día va al café Gluck a ofrecer su ayuda a todo aquel que busque un libro especial, raro o extraño. Hasta aquí, mi explicación de la trama porque no quiero desvelar más de cuenta. De hecho, he recortado una parte del resumen editorial porque, a mi modo de ver, dejar entrever demasiado. 

Una vez más, he caído en la temática de los "metalibros", de los libros sobre libros, libreros, bibliotecarios o editores. En este caso, se trata de un pequeño relato bonito, corto, dulce y con algún toque trágico. De los que te dejan con ganas de más, de conocer a fondo a sus personajes pero sabes que, de ser más largo, perdería todo su encanto.

En este relato Stefan Zweig nos envuelve en un mundo de libros, de los oscuros cafés de principios del siglo XX, de personas apasionadas, de seres excepcionales, de las rarezas tachadas de locuras, de la crueldad de un mundo que tiende hacia la uniformidad. Visto la manera de escribir y transmitir sentimientos del autor, no dudo de que pronto volveré a caer en sus letras.

Leer Mendel el de los libros es introducirse en un mundo paralelo, en la mesita a rebosar de libros en el café Gluck, de cómo nos olvidamos de las personas que nos marcaron en cierto momento de nuestras vidas, esa gente extraña y estrambótica por la que, a veces, merece la pena vivir.

Calificación

Citas

Me enfadé, como se enfada uno siempre que un falló le hace ser consciente de la insuficiencia e imperfección de las fuerzas mentales, pero no perdí la esperanza de recuperar aquel recuerdo.
Leía con un ensimismamiento tan impresionante que desde entonces cualquier otra persona a la que yo haya visto leyendo me ha parecido siempre un profano.
Él lo sabe todo y lo consigue todo. Él te trae el libro más singular del más olvidado los anticuarios alemanes. Es el hombre más capaz de todo Viena y además auténtico, un ejemplar de una raza en extinción, un saurio antediluviano de los libros.
Las personas no le interesaban, y de todas las pasiones humanas tal vez solo conocía una, por cierto, la más mala de todas, la vanidad.
Ante cualquier rareza o algo único se echaba hacia atrás lleno de consideración, poniendo debajo una hoja de papel, y uni podía ver cómo de pronto se avergonzada de sus dedos sucios, cubiertos de tinta, y de sus uñas negras. Después, tierno, cuidadoso, hojeaba el raro ejemplar con un enorme respeto, página por página. Nadie podía molestarle en un instante como aquel, como tampoco a un verdadero creyente durante la oración. Y de hecho, aquella manera de mirar, de rozar, de olfatear y sopesar, cada una de aquellas acciones por separado, tenía algo de ceremonial, de la sucesión regulada por el culto en un acto religioso.
Sólo entonces, al cabo de los años, comprendí cuánto es lo que desaparece con semejantes seres humanos. Todo lo que es único resulta día a día más valioso en un mundo como el nuestro, que de manera irremediable se va volviendo cada vez más uniforme
Todo lo que de extraordinario y más poderoso se produce en nuestra existencia se logra sólo a través de la concentración interior, a través de una monomanía sublime, sagradamente emparentada con la locura.
El recuerdo siempre une. Y un recuerdo afectuoso, doblemente
Yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido

Comentarios

  1. Aish, Stefan Zweig siempre es una buena apuesta, que no te dé miedo acercarte a cualquiera de sus libros porque te van a encantar seguro-seguro, ya verás. Y no me extraña nada que hayas caído en la tentación de Mendel :-))) Un beso.

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  2. Bonita!!! Leí tu reseña en insta pero por aquí te tenía abandonada del todo ;)
    Yo soy de la opinión de Mónica, atrévete con todo con Zweig (aunque creo que ya no vas a dudar jajaja) porque todo, todo lo que escribe es bueno y está maravillosamente escrito. A mí aún a día de hoy me sigue sorprendiendo la facilidad para entender la psicología humana, incluso la femenina...más en aquella época y más aún en determinados temas.


    Besazo

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  3. Hola! quiero leer este pequeño libro, me llama la atención (me encantan los libros de esta temática) y lo he tenido en alguna ocasión en las manos en la librería. Tarde o temprano lo leeré, me alegro que a ti te haya gustado. Tengo pendiente a este autor, pero supongo que lo primero que leeré de él será Veinticuatro horas en la vida de una mujer, ya que es el que tengo en el estante esperándome. Un abrazo!

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  4. Parece un libro interesante. Todavía no he leído nada de Zweig, podría ser un buen comienzo

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